El análisis del genoma mitocondrial del  cánido  estudiado en Marruecos manifiesta que no es ni lobo (Canis lupus) ni chacal euroasiático (Canis aureus)

Autores:

Vicente Urios1, María P. Donat-Torres2, Carlos Ramirez1 Octavio Monroy-Vilchis3y Hamid Rgribi Idrissi4

1 Universidad de Alicante (Spain), Dto. de Ciencias Ambientales y Recursos Naturales

2 Universidad Politécnica de Valencia (Spain), Instituto de Investigación para la Gestión Integrada de   Zonas Costeras

3Universidad Autónoma de Mexico (Mexico)

4Université Chouaib Doukkali (El Jadida, Morocco)

Resumen

Se ha analizado el genoma mitocondrial de tres cánidos de Marruecos, dos de ellos completos y uno parcial. Las secuencias están incluidas en el GenBank con las accesiones KT378605 (16721 bp), KT378606 (16734 bp) y KT378607 (2789 bp). Se han comparado estos resultados con las secuencias disponibles en el GenBank al día de hoy. En el análisis filogenético de las regiones de Citocromo b y Región control los tres se agrupan con Canis lupus lupaster y Canis aureus de Senegal, y se distancian del lobo Canis lupus y el chacal dorado Canis aureus de Eurasia. La comparación de los genomas  mitocondrales completos con Canis lupus confirman esa distancia entre los dos grupos. Concluimos que pertenecen a una especie distinta al lobo Canis lupus y al chacal dorado Canis aureus de Eurasia. Proponemos coincidiendo con Koepfli et al. (2015) (1) que su nombre científico sea Canis anthus por ser el nombre con el que por primera vez se clasificó como especie diferenciada por Cuvier en 1824.

Palabras clave Canis anthus, Canis aureus lupaster, Canis lupus lupaster, Canis lupaster, genoma mitocondrial completo, chacal norteafricano, Marruecos.

The analysis of the canid mitochondrial genome studied in Morocco shows that it is neither wolf (Canis lupus) or Eurasian jackal (Canis aureus).

Kewords Canis anthus, Canis aureus lupaster, Canis lupus lupaster, Canis lupaster, complete mitochondrial genome, North African jackal, Morocco.

Introducción

La presencia de cánidos africanos de difícil asignación taxonómica ha sido detectada desde hace tiempo. En los últimos años las tres publicaciones que proponían que el chacal del norte de África C. aureus lupaster no era un  chacal sino un lobo han centrado el interés sobre el estatus taxonómico de estos cánidos. Según los análisis genéticos de secuencias mitocondriales de Rueness (2011) (2) y Gaubert (2012) (3) junto con la aparición de las fotografías publicadas por Gaubert (2012) (3) y Urios (2012) (4) sugerían que no era un chacal (Canis aureus) y su pertenencia subespecífica al linaje de C. lupus.

La confirmación gracias a estos primeros estudios genéticos, observaciones y fotografías, de la existencia en el continente africano  de un  taxon diferente a los chacales y lobos euroasiáticos  es de un gran interés y era un primer paso hacia un mejor conocimiento de estos cánidos.

El aislamiento biogeográfico del cánido africano de las especies euroasiáticas y su distinta morfología nos hizo plantear la hipótesis de que el proceso de separación de este linaje fuera más allá del nivel de subespecie.

Para dilucidar esta cuestión se ha llevado a cabo un amplio estudio en Marruecos en el que mediante fototrampeo se fotografiaron más de 50 ejemplares y se analizó el genoma mitocondrial de tres ejemplares, dos de ellos completos, y se compararon con las secuencias del GenBank disponibles de Canis lupus y de Canis  aureus de Eurasia.

Material y métodos

Se recolectaron muestras desde el año 2012, procedentes de ejemplares encontrados atropellos muertos. Se muestran los resultados obtenidos de tres individuos analizados. Dos de los individuos (can 3 y can 6, recolectados en 2012) proceden del Atlas y el tercero (can 13, recolectado en 2013) procede del desierto del Sáhara.   

Para la extracción de ADN se ha utilizado tejido epitelial de almohadilla plantar (can 3), tejido muscular (can 6) y pelo (can 13). Tanto las extracciones como las reacciones de PCR se han hecho separadamente para cada individuo.

Para las extracciones se han utilizado dos métodos: extracción empleando un kit con proteinasa K,  y extracción utilizando Chelex y proteinasa K. En el primer caso se siguió el protocolo del fabricante (Invisorb) pero dejando la muestra toda la noche con el tampón de lisis y proteinasa K a una temperatura inicial de 56 ºC y apagando luego el baño. Al día siguiente se incubó a 56 ºC durante 5 horas, siguiendo después las indicaciones del protocolo.

Cuando se utilizó Chelex 100 sodium  previamente se realizó una digestión con proteinasa K (5); se añadieron 20 µl de proteinasa K (de concentración 10 µg /µl) a 100 µl de agua conteniendo 2 cm de pelo con folículo (cortado en fragmentos muy pequeños), previamente tratado con PBS (tampón fosfato salino); dejando la muestra toda la noche con proteinasa K a una temperatura inicial de 56 ºC y apagando luego el baño. Al día siguiente, bajo una temperatura de 56º C, se añadió 100 µl de Chelex 100 sodium al 10% y se incubó durante dos horas. Se aplicó vortex 10 s, se puso en agua hirviendo 10 min, se aplicó vortex 10 s, se centrifugó 3 min a máximo spin y se extrajo el sobrenadante (6).

Para las reacciones de PCR se usaron básicamente tres mezclas de productos dependiendo principalmente de las polimerasas que se han utilizado (5Prime, Mobiolab y Pangea de Canvax), siguiendo las indicaciones de los fabricantes para las cantidades de cada producto de la reacción.

En los tres cánidos se han analizado las regiones del ADN mitocondrial de las que existe más información en el GenBank, a efectos de que los resultados que se obtuvieran pudieran ser comparados: Citocromo b (Cyt b) y Region Control (D-loop). Además el genoma mitocondrial completo fue obtenido  de los dos cánidos más próximos geográficamente para comprobar su mutua similitud.

Para la amplificación se usaron dos grupos de cebadores.

Como primer grupo, para la amplificación del genoma mitocondrial completo se utilizaron los cebadores indicados por Bjornerfeldt (7), con los que se obtienen 37 fragmentos. Entre ellos, los cebadores F35a y R35a  no funcionaron y fueron sustituidos por los cebadores F35b y R35b (7).

Además se utilizó un segundo grupo de cebadores, habituales en la bibliografía, para determinados fragmentos: para12S rRNA los cebadores L01091  y H01478 (8); para 16S rRNA los cebadoresW16S_F y W16S_R; para Cyt b los cebadores cytb-1 (2) cytb-2 (9);  y para la región D-loop los cebadores CR1F  y CR2R  (6).

Los fragmentos amplificados con este segundo grupo de cebadores resultaron de menor longitud que sus equivalentes correspondientes del primer grupo de cebadores.

Las electroforesis se realizaron con gel de agarosa al 1,5%, utilizando como tampón TBE 5X al 1,5%; como revelador se usó RedSafe y siempre se puso un pocillo con Generuler 100 bp plus. Las amplificaciones se han repetido hasta 5 veces cuando ha sido necesario.

Las secuenciaciones fueron realizadas por Macrogen. Las reacciones de secuenciación se realizaron en el Peltier Thermal Cycler DNA Engine tétrada 2 (BIO-RAD) usando el kit de secuenciación de ciclo ABI BigDye® Terminator v3.1 (Applied Biosystems), siguiendo los protocolos suministrados por el fabricante y usando el cebador correspondiente.

La lista de accesiones utilizadas para comparar con las obtenidas en el presente estudio se obtuvieron de The GenBank database (http://www.ncbi.nlm.nih.gov) (10) (11). La nomenclatura con que aparecen los taxones en este documento es la que consta en las accesiones respectivas del Genbank.

Para el estudio filogenético se adquirió una primera información de las secuencias obtenidas y su posible similaridad con las disponibles en el GenBank, usando BLAST (12) (13). El ensamblado de las secuencias se realizó con el programa Sequencher 4.1.4.  (Gene Codes Corporation, sequence analysis software, Gene Codes Corporation, Ann Arbor, Michigan, USA) y con Bioedit 7.2.5. (http://bioedit.software.informer.com/)  (14). Los alineamientos de las secuencias de nucleótidos se realizaron con Bioedit 7.2.5 y con la versión de Clustal (15) disponible en dicho programa. Se completaron manualmente.

Se usó el programa MEGA6 (16) para calcular las distancias genéticas utilizando el modelo Kimura 2-parameter (17) y el modelo Tamura Nei (18), así como para analizar modelos y filogramas. Se utilizó el programa DnaSP 5.10 (19) para calcular el número de sitios polimórficos (S), la diversidad nucleótida (π), el número de haplotipos (h) y la diversidad haplotípica (Hd). Se calculó el parámetro θ con MEGA6. Se calcularon los modelos evolutivos más idóneos para los genomas mitocondriales completos con jModel Test (20). Los filogramas se realizaron con los programas BEAST 1.7 (21) (22). El tiempo transcurrido al más común reciente antecesor (TMRCA) se calculó con el programa BEAST 1.7 usando Bayesian Markov Chain Monte Carlo (MCMC). El tiempo de divergencia entre lobo y el coyote, que se usó como grupo externo, se computó en 1 MYA (23), (24), (25).

Resultados

Las secuencias se obtuvieron en 2013 y 2014; están incluidas en el GenBank y las accesiones son: can 3: accesión KT378605, de 16721 bp;  can 6: accesión KT378606, de 16734 bp; y can 13: accesión KT378607, de 2789 bp. Como se ve por su tamaño, las dos primeras son genomas mitocondriales completos y la última uno parcial.

Antes de realizar el análisis filogenético se han comparado en primer lugar estos tres individuos nuestros entre sí. Para ello se ha usado el fragmento compartido, que es de 2776 bases, correspondientes a la zona parcial continua del ADN mitocondrial que comprende: gene ND5, ND6, tRNA-Glu, Cyt b, tRNA-Pro y D-loop.

La Tabla 1 muestra la matriz de distancias encontradas entre ellos. El número de bases por sitio están bajo la diagonal y las desviaciones estándar sobre ella. Los individuos Can 6 y Can 13 presentan la distancia menor entre sí, a pesar de  que los más cercanos geográficamente son los dos del Atlas, Can 3 y Can 6; mientras que  Can 3 y Can 13 son los más distantes genéticamente. Respecto al número de sitios polimórficos (S) es de 72, la diversidad nucleótida (π) 0,01730 y el valor de Theta (Θ) 0,001095.  Los datos muestran claramente la pertenencia al mismo taxón, aun cuando el fragmento comparado incluye la variable región D-loop.

Grafica1a

Tabla 1. Distancias genéticas entre los tres cánidos estudiados. Modelo TN93.

Cuando se ha realizado este estudio, la disponibilidad de datos en el GenBank sobre los cánidos que pueden ser filogenéticamente más próximos a los nuestros es escasa (exceptuando Canis lupus, del que hay bastante documentación); hay pocas secuencias de genoma mitocondrial y además son fragmentos parciales; es por eso que además de comparar nuestros genomas mitocondriales completos antes hemos establecido también varias comparaciones de sólo partes de nuestras secuencias con las otras secuencias disponibles en dicha base de datos, más cortas que las nuestras; se trata de las regiones Citocromo b y D-loop.

Análisis de las regiones del citocromo b (Cytb) y de la región control (D-loop) del grupo C. lupus lupaster/aureus africano

A continuación se detallan los resultados de comparar secuencias Cytb + Control Region (680 pb) de nuestros tres individuos con accesiones que se encuentran en el GenBank como C. lupus lupaster,  utilizadas por Rueness (2) y Gaubert (3) ; y  accesiones de C. aureus de Senegal (3) ya que no constan las accesiones más recientes de Vasco (26), Rueness  et al. (27) y Koepfli et al. (1). El conjunto de los 13 ejemplares tiene un número de sitios polimórficos (S) de 33, la diversidad nucleótida (π) es de 0,012898 y el valor de Theta (Θ) 0,016064.

Las distancias genéticas son muy pequeñas variando entre 0 y 0,029. La menor distancia se da entre nuestro can 6 y uno de Argelia, siendo cero; los dos senegales también tienen entre sí distancia cero. La mayor distancia se da entre los Canis aureus de Senegal y el individuo de Egipto (2), siendo en general este individuo el más distante del resto. La distancia genética media entre todos es baja, de 0,013. En conjunto los valores manifiestan que los cánidos analizados por nosotros se encuadran bien dentro del grupo.

Tabla2

Tabla 2. Distancias genéticas entre los tres cánidos estudiados y el grupo C. lupus lupaster/aureus africano. Modelo Kimura 2. Las desviaciones estándar se muestran arriba de la diagonal.

Análisis de las regiones del citocromo b (Cytb) y de la región control (D-loop) del grupo C. lupus lupaster/aureus africano comparadas con el género Canis

Para comparar las distancias entre los diferentes taxones del clade lupus se han utilizado también los fragmentos del citocromo b (28) y de la región control (610 pb). Las accesiones se enumeran en la Tabla S3 del anexo. El árbol filogenético se ha inferido usando el método de Máxima verosimilitud  y con el modelo Kimura 2 en el programa MEGA6. El grupo africano lupus lupaster/aureus junto con los de este estudio queda discriminado del resto de lobos por una parte y de Canis aureus euroasiático por otra, que parece como más primitivo. Aunque el cánido africano está más relacionado con Canis lupus que con Canis aureus. Sin embargo hay que señalar que en filogramas realizados sólo con citocromo b hemos obtenido una mayor antigüedad para Canis aureus euroasiático que para Canis latrans.

CanisAnthus4

Figura 1. Árbol filogenético obtenido con el método de Máxima verosimilitud.  Modelo Kimura2. Los números indican el valor de bootstrap.

Análisis de los genomas mitocondriales completos

A continuación se muestran los resultados de comparar los datos de los genomas mitocondriales completos de Can 3 y can 6 con los datos de los linajes Canis lupus disponibles en el GenBank, usando como grupo externo Canis latrans. Canis lupus lupus y Canis lupus familiaris se han anotado con el epígrafe común de Canis lupus lupus/familiaris. En la Tabla S1 del anexo aparecen las distancias genéticas entre ellos medidas por las diferencias en los pares de bases. En la Tabla S2 del anexo están anotadas las accesiones. La distancia entre los individuos del grupo de Can 6 y Can 3 y el resto de lobos varía entre 0,042 y 0,05; siendo como grupo el más distante del resto de grupos de lobos.

Esto se refleja con mayor claridad en los árboles filogenéticos. En el obtenido con el método de Máxima verosimilitud  (Figura 2) el grupo de Can 3 y Can 6 es un linaje separado de Canis lupus y más primitivo. Dentro de Canis lupus el grupo de C. lupus  laniger  y C. lupus chanco se separa del resto, excepto para un individuo de C. lupus chanco que tiene un comportamiento distinto y se agrupa con el resto de C. lupus.

Figura2

Figura 2. Árbol filogenético obtenido con el método de  Máxima verosimilitud  y el modelo TrN+I+G. Los nodos muestran el valor de bootstrap y la escala el tiempo (MYA).

Para realizar el árbol filogenético por inferencia bayesiana, primeramente se ha obtenido cuál es el modelo más idóneo usando para ello el programa jModeltest; resultando que tanto con el criterio BIC como con el criterio AIC es  el modelo TrN+I+G. En la Figura 3 se muestra el resultado logrado con BEAST para dicho modelo con p-inv 0,7320 y gamma shape 1,0350. Igualmente que con el filograma anterior se observa una mayor antigüedad para can3 y can 6 que para C. lupus. El linaje de laniger y chanco está totalmente agrupado, lo que puede dar una idea de la fiabilidad del ajuste del árbol.

Figura3

Figura 3. Árbol filogenético obtenido por análisis bayesiano con el programa BEAST y el modelo TrN+I+G. Los números de los nodos y la escala muestran el tiempo (MYA).

Discusión

Los datos de estos genomas completos que aportamos en este trabajo manifiestan que estos cánidos marroquíes sí merecen ser categorizados como una especie diferente del chacal dorado C. aureus y del lobo C. lupus. Como veremos a continuación esto ya se decía desde el siglo XIX basándose en estudios morfológicos. Sobre los estudios moleculares  más actuales publicados en internet,  no aparecen las secuencias de bases en el GenBank por lo que no hemos podido incluirlos en este estudio a efectos de comparación. Rueness et al. (2015) (27) dice que no es un híbrido y es distinto del chacal dorado C aureus y del lobo C lupus siendo un taxon único, nombrándolo como  Canis aureus lupaster sin asignarle categoría específica. Y Koepfli et al. (2015). (1) en un amplísimo estudio en el que se incluyen tambien ejemplares de marruecos llega a nuestras mismas conclusiones de que es una especie distinta de Canis lupus y Canis aureus.

La percepción de que los llamados chacales africanos y lobos  africanos eran algo genuino de ese continente y distinto a lo euroasiático ha sido tenida por varios científicos y naturalistas desde hace tres siglos, considerándolos o bien chacales Canis aureus o bien lobo Canis lupus o bien especies distintas. Actualmente los estudios genéticos han proporcionado una nueva herramienta para corroborar lo que diversos estudiosos consideraron y ante lo que dieron diferentes respuestas que se plasmaron en la utilización de variada nomenclatura, como se verá en la relación siguiente.

Consideración como chacal dorado C. aureus lupaster

Desde el principio de su descripción ha sido considerado una subespecie del chacal dorado Canis aureus; así ya es citado C. aureus lupaster Hemprich & Ehrenberg 1833 (29) cuando estos autores lo describieron inicialmente como Canis lupaster.

Cabrera siguiendo a Oken (1815-1816) (30)  usa el nombre genérico de Thos para referirse a los chacales describiendo varias subespecies, entre ellas Thos lupaster marocannus que sería sinónimo de C. aureus marocannus.

Schwarz en 1926 (31) se refiere al gran cánido del norte de África y Sinaí como C. aureus lupaster, lo mismo que Ellerman y Morrison-Scott en 1951 (32) dan como bueno el nombre el nombre  de C. aureus lupaster Hemprich & Ehrenberg 1933 y como sinónimos C. lupaster Hemprich & Ehrenberg 1933 y C. sacer Hemprich & Ehrenberg.

Corbet en 1978 (33), y Osborn y Helmy en 1980 (34) también lo nombran como C. aureus lupaster.

En 1982 en la Check list de mamíferos del mundo sigue apareciendo como subespecie del chacal dorado (Canis aureus) (Hocnaki et al. 1982) (35).

Y  Wozencraft 2005 (36) también habla de C. aureus lupaster.

Consideración como lobo africano C. lupus lupaster

El primer biólogo que clasifica al cánido lupaster como una subespecie de C. lupus es Huxley en 1880 (Huxley, 1880) (37) al notar las similitudes entre los cráneos de lupaster y lobos indios. Y no es hasta 1981 cuando el zoólogo Walter Ferguson (38) de la Universidad de Tal-Aviv consideró a lupaster como una subespecie de C. lupus en base a las mediciones craneales diciendo que clasificar este animal como un chacal se debe exclusivamente a su pequeño tamaño. Y dice que en el Sinaí al noreste de Egipto C. aureus lupaster debe ser considerado como C. lupus lupaster.

Posteriormente Rueness en 2011 (2) dice que C. aureus lupaster de Etiopía y Egipto debe ser considerado una subespecie de lobo, en base a las distancias genéticas, pues sus resultados lo colocan más distanciado  del chacal dorado euroasiático Canis aureus.

Y en 2012 Gaubert (3) en base al análisis genético del Citocromo b y la Región Control también lo clasifica en Mali, Senegal, Argelia y Túnez. 

Consideración como especie distinta

En un continente con presencia de otros cánidos muy primitivos existentes  actualmente y otros extintos (39) la primera vez que aparece la especie C. lupaster es en 1832, clasificado como especie distinta por  Hemprich & Ehrenberg siendo la localidad tipo El Fayum (Egipto) (29). Posteriormente Anderson en 1902 reconoció la especie egipcia C. lupaster como una especie válida y señaló la presencia de la especie en Argelia y Túnez (40). Identificó a  C. sacer como lupaster, negó la presencia de C. aureus en África del norte y afirmó que C. lupaster es la única especie salvaje que habita en la región. Hilzheimer en 1908 (41) reconoce tres especies: C. sacer, C. doederleini en Egipto y C. lupaster.

Flower en 1932 (42) se refiere también a dos especies diferentes de chacal en Egipto y a la primera se refiere como C. lupaster. Y Kurten en 1968 (43) atribuye a la especie de C. lupaster su presencia en sitios del pleistoceno tardío en Palestina y el norte de África. En 1989 Nicolai Spassov (44) declaró que la forma lupaster tiene características morfológicas para mantener a lupaster como especie diferente. En 1991 Kowalski y Rzebik-Kowalska (45) apoyan el trabajo de Hein de Balzac (46) en que nombra a C. lupaster para el norte de Argelia junto con otras especies, C. riparius y C. variegatus más al sur.

El nombre de C. anthus fue asignado por Cuvier (47) para clasificar el chacal o lobo senegalés en 1820, al que describió detalladamente en su Histoire naturelle des mammifères y ha sido retomado por Koepfli et al. (1).

Aunque filogenéticamente nuestros resultados muestran que está más próximo a C. lupus que a C. aureus, teniendo en cuenta el criterio de la antigüedad proponemos el de Canis anthus, coincidiendo con Koepfli et al. acuñado  por Cuvier (47) antes que el más tardío Canis lupaster, acuñado  por  Hemprich y Ehrenberg (29). A la espera además de que continúen los diversos avances que se van realizando, de que un futuro mayor conocimiento genético de los cánidos africanos pudiera establecer la existencia de más táxones y de que para las formas más lupoides se utilice el de lupaster.

Agradecimientos

Nuestro agradecimiento a Maela León, del Instituto Agroforestal Mediterráneo (Universidad Politécnica de Valencia) por sus orientaciones en laboratorio y análisis de los datos.

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35. Hocnaki, J. H., Inman, K.E. and Koeppl, J.W. (Eds). (1982). Mammal Species of the World: a taxonomy and geographic reference.  Lawrence, Kansas, Allen Press, Inc. and The Association of Systematics Collections.

36. Wozencraft, W.C. (2005). Carnivora: Caniformia: Canidae. In (Wilson D.E. and D.M. Reeder Eds.) Mammal Species of the World: A Taxonomic. and Geographic Reference. Baltimore: The Johns Hopkins University Press.

37. Huxley, T.H. (1880). On the cranial and dental characters of the Canidae. Proceedings of the Zoological Society of London 125: 238–288

38. Ferguson, W.W. (1981). The systematic of Canis aureus lupaster (Carnivora: Canidae) and the occurrence of Canis lupus in North Africa, Egypt and Sinai. Mammalia 45 (4): 459–465. 

39. Geraads, D. (2011). A revision of the fossil Canidae (Mammalia) of north-western Africa. Palaeontology, 54 (2), 429-446.

40. Anderson, J. (1902). Zoology of Egypt: Mammalia. London: Hugh. Rees.

41. Hilzheimer, M. (1908) Beitrag zur Kenntnis der Nordafrikanischen Schakale nebst Bemerkungen uber deren Verhaltnis zu den Haushunden insbesondere Nordafrikanischen und Altagyptischen Hunderassen. Zoologica. H53.

42. Flower, S. S. (1932): Notes on the recent mammals of Egypt, with a list of the species recorded from that Kingdom. Proc. Zool. Soc., London, 1932:368-450.

43. Kurten, B. (1965). The Carnivora of the Palestine Caves. — Acta Zool. Fennica, 107, 1-74. 

44. Spassov N, (1989) The position of jackals in the Canis Genus and life-history of the golden jackal (Canis aureus L.) in Bulgaria and on the Balkans. Historia naturalis bulgarica. 44-56. Sofiia :Bulgarska akademiia na naukite, c1989-

http://www.biodiversit.

45. Kowalski, K. and Rzebik-Kowalska, B. (1991). Mammals of Algeria. Krakow: Polish Academy of Sciences.

46. Heim de Balsac, H. (1936). Biogéographie des mammifères et des oiseaux de l’Afrique du Nord. Bulletin Biologique de la France et de la Belgique. A.1622:1-446.

47. Cuvier, F. Histoire naturelle des mammifères, tome 2, A Paris : Chez A. Belin. 1824.

Anexos

Tabla S1. Distancias genéticas entre los genomas mitocondriales completos. Modelo Tamura Nei. Las desviaciones estándar se muestran arriba de la diagonal.

Anexo 1Anexo 1bAnexo 1c

Tabla S2.  Accesiones de genomas mitocondriales completos utilizadas en este estudio

Anexo 2

Tabla S3.  Accesiones de secuencias mitocondriales parciales utilizadas en este estudio

Anexo 3

Fotos de Canis anthus tomadas en Marruecos con cámaras automáticas de autodisparo:

CanisAnthus7

IM000190

CanisAnthus6

IM000562

IM000043

IM000037

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Cazadores – guerreros

 Cazadores – burgueses

Cazadores – coleccionistas

Cazadores – naturalistas

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Las resistentes sabinas

 

El sabinar en formación abierta cubre páramos y zonas desfavorables. Bosque exclusivo de la Península y norte de África, menos del 7% de su territorio está bien gestionado.

En 1984 lanzamos con Emilio Blanco la primera gran acción conservacionista para impedir que estas formaciones boscosas fueran taladas (Sabinas, Quercus nº 17/pp 16-25).

Los artículos publicados en los primeros 150 nº de Quercus (1981 – 2001) sobre sabinas son los siguientes:

Sabinas/ 17/ 16-25
Sabina albar/ Sabina albar/ 42/ (34)
Sabina albar/ 56/ 6-10
Sabina común/ Sabina común/ 37/ (26)
Sabina común/ Sabina común/ 45/ (41)
Sabina mora/ Sabina mora/ 67/ 9
Sabina negra/ Sabina negra/ 37/
(26,28)
Sabina negra/ 45/ (41)
Sabina negral/ Sabina negral/ 56/ 6-10
Sabina rastrera/ Sabina rastrera/ 56/ 6-
10
Sabina rastrera/ 59/ 27
Sabina recolección de frutos y semillas/
Sabina recolección de frutos y
semillas/ 56/ 34
Sabina, operación/ Sabina, operación/
13/ (53)
Sabina, recursos naturales y gestión
forestal de la/ Sabina, recursos naturales
y gestión forestal de la/ 56/ 6-10
Sabina, reforestación/ Sabina, reforestación/
45/ (41)
Sabinares/ Sabinares/ 21/ 41
Sabinares/ 23/ 43-46
Sabinares/ 93/ (12,14)
Sabinas/ -petición de información en la
Comunidad de Madrid/ 124/ (6)
Sabinas/ 23/ (39)

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